Una vez me tocó maquillar a una niña que tenía la piel muy muy grasa y odiaba los brillos que se veían en las fotos a la hora de haberse aplicado el maquillaje.

Para fijar la base, existen productos que se llaman “Primers”…una especie de base para la base. Pueden tener distintas funciones, desde el control de aceites de la piel, hasta disimular líneas de expresión y poros muy abiertos. Sin embargo, no suelen ser muy baratos.

Investigando en internet, a la búsqueda de un tratamiento anti grasa instantáneo, di con una alternativa muuuy accesible para el bolsillo, que puedes encontrar en cualquier farmacia y que te asegura por lo menos 6 o 7 horas sin brillos en el maquillaje: la leche de magnesia.

La leche de magnesia es un conocido y antiguo antiácido que se vende en cualquier farmacia. En Chile la más común es la de laboratorios Pasteur y la recomiendo porque es sin azúcar. Hay que tratar de que sea sin azúcar y sin saborizantes para que la cara no quede pegajosa, pero en caso de no encontrarla sin sabor, la de menta deja una sensación muy fresca en la piel y en mi experiencia no es irritante.

La forma de aplicarla es después de la crema y los tratamientos para preparar la piel, mojamos un algodón en leche de magnesia y lo esparcimos en las zonas más grasas de la cara (en general, la zona T). La dejamos secar hasta que se vea como un polvo fino (no se preocupen si deja un residuo blanquesino, ya que después de aplicar el maquillaje no se va a notar).
Una vez seca, se aplica la base sobre el rostro como de costumbre y listo! El maquillaje les aseguro que durará mucho más sin brillar o “derretirse”. El único detalle es que el magnesio, que es uno de los ingredientes de muchos polvos compactos anti brillo, tiende a ser muy secante, por lo que recomiendo usarlo sólo en ocasiones especiales, ya que a diario, podría resecar y por ende irritar un poco la piel.